Spray limpiador suave para superficies lavables con Coco Glucoside

Spray limpiador suave para superficies lavables con Coco Glucoside

Propuesta de limpieza doméstica para superficies lavables, sin carácter desinfectante.

Objetivo de la fórmula. Spray limpiador acuoso para superficies lavables donde Coco Glucoside se usa como agente limpiador principal. Está pensado como fórmula doméstica orientativa, no como cosmético ni como desinfectante.

Por qué se han elegido estos ingredientes.

  • Coco Glucoside ayuda a solubilizar suciedad ligera y restos grasos superficiales gracias a su capacidad tensioactiva.
  • El agua actúa como vehículo y permite una aplicación cómoda en spray.
  • Una dosis baja de tensioactivo evita exceso de espuma durante el uso y facilita el retirado con bayeta húmeda.
  • El conservante se incluye para proteger la mezcla acuosa durante el almacenamiento.
  • El ácido cítrico permite ajustar el pH cuando sea necesario, siempre comprobando compatibilidad con la superficie.

A quién va dirigida. Formuladores que quieren ensayar un limpiador suave para superficies lavables no delicadas. No está pensado para mármol, piedra natural sensible a ácidos, madera sin tratar ni pantallas.

Nivel de ejecución. Nivel sencillo: basta con pesar, mezclar y envasar, pero requiere etiquetar claramente que es un limpiador doméstico y probar primero en una zona pequeña.

Validación necesaria. Comprobar pH, estabilidad, olor, compatibilidad con el envase pulverizador y comportamiento sobre cada superficie. No sustituye a productos biocidas ni desinfectantes registrados.

Fórmula base

Producto % Cantidad Función
Fase acuosa gelificada
Agua destilada o desionizada 78,2 782 g vehículo
Tensioactivos
Coco Glucoside 8 80 g tensioactivo no iónico
Decyl Glucoside 5 50 g tensioactivo no iónico
Alcohol 96º denat 8 80 g solvente
Conservación y ajuste de pH
Geogard 221 / Cosgard 0,8 8 g conservante
Ácido cítrico en solución al 20% ajuste de pH

Paso a paso

Preparar la fase acuosa sin grumos 1 Ambiente

Preparar la fase acuosa sin grumos

Empieza con el vaso de mezcla, la espátula y el envase final limpios y desinfectados. En fórmulas con agua no conviene improvisar: pesa todo antes de empezar y trabaja con calma.

Si la fórmula lleva goma xantana, mézclala primero con la glicerina o con los humectantes. Así la goma se moja de forma uniforme y será mucho más difícil que aparezcan grumos.

Añade el agua poco a poco, en varias veces, mezclando suave después de cada adición. Si ves pequeños grumos, no batas fuerte: deja reposar unos minutos y vuelve a remover hasta que la base se vea uniforme.

Añadir los tensioactivos con suavidad 2 Ambiente

Añadir los tensioactivos con suavidad

Cuando la fase acuosa esté uniforme, incorpora el Coco Glucoside despacio. Hazlo con movimientos lentos, como envolviendo la mezcla, para no llenar el producto de espuma.

Añade después el resto de tensioactivos de uno en uno. Espera a que cada ingrediente quede bien repartido antes de incorporar el siguiente; así controlarás mejor la textura y evitarás zonas concentradas.

En un limpiador de superficies no buscamos una espuma exagerada, sino una mezcla uniforme que se pueda pulverizar bien y aclarar o retirar con facilidad.

Conservar y ajustar el pH 3 Ambiente

Conservar y ajustar el pH

Añade el conservante cuando la mezcla esté homogénea y remueve durante al menos un minuto con movimientos lentos. El conservante tiene que repartirse por toda la fórmula, no quedarse en una zona.

Mide el pH y compáralo con el rango objetivo de esta receta: 6,0 - 7,5. Si está alto, ajusta con solución de ácido cítrico al 20% gota a gota.

Después de cada gota, mezcla y vuelve a medir. El pH no siempre cambia de forma inmediata, así que es mejor avanzar despacio que pasarse y tener que corregir en sentido contrario.

Reposar, revisar y envasar Final

Reposar, revisar y envasar

Tapa el vaso y deja reposar la fórmula 24 horas. Este reposo ayuda a que baje la espuma, termine de hidratar la goma y puedas valorar la viscosidad real.

Al día siguiente revisa olor, color, separación, grumos, transparencia u opalescencia y textura. Si algo cambia de forma rara, no envases todavía: primero hay que entender qué ha pasado.

Antes de usarlo de forma general, prueba el limpiador en una zona pequeña de la superficie. No lo presentes como desinfectante salvo que se desarrolle y valide específicamente para ese uso.

Conservación, duración y validación

  • Trabaja con utensilios limpios y desinfectados. Evita batir los tensioactivos para no generar espuma excesiva durante la fabricación.
  • Mide siempre el pH final antes de dar la fórmula por terminada. No uses la receta en niños, mucosas o zona ocular salvo validación específica.