Jabón líquido de manos con Disodium Cocoamphodiacetate

Jabón líquido de manos con Disodium Cocoamphodiacetate

Fórmula de uso frecuente donde el anfótero ayuda a redondear suavidad y espuma.

Objetivo de la fórmula. Jabón líquido de manos con Disodium Cocoamphodiacetate como base de suavidad. Está diseñado para uso frecuente, con limpieza moderada y menor sensación de sequedad que sistemas más detergentes.

Por qué se han elegido estos ingredientes.

  • Disodium Cocoamphodiacetate contribuye a un tacto más amable durante el lavado.
  • El apoyo de tensioactivos no iónicos o anfóteros mejora espuma y aclarado sin buscar una detergencia excesiva.
  • La glicerina aporta humectación y mejora el confort en lavados repetidos.
  • El conservante protege la fórmula acuosa frente a contaminación por uso diario.
  • El ajuste de pH ayuda a mantener coherencia cosmética con la piel de las manos.

A quién va dirigida. Usuarios que necesitan un limpiador de manos suave para uso cotidiano. No se formula ni debe comunicarse como higienizante o desinfectante.

Nivel de ejecución. Nivel sencillo: requiere pesadas correctas, mezcla lenta, medición de pH y reposo antes de envasar.

Validación necesaria. Validar conservación, pH, espuma, olor, estabilidad y tolerancia en lavados repetidos.

Fórmula base

Producto % Cantidad Función
Fase acuosa gelificada
Agua destilada o desionizada 68,2 682 g vehículo
Glicerina líquida vegetal 3 30 g humectante
Goma Xantana Transparente 0,4 4 g gelificante
Tensioactivos
Disodium Cocoamphodiacetate 10 100 g tensioactivo anfótero
Coco Glucoside 12 120 g tensioactivo no iónico
Decyl Glucoside 5,6 56 g tensioactivo no iónico
Conservación y ajuste de pH
Geogard 221 / Cosgard 0,8 8 g conservante
Ácido cítrico en solución al 20% ajuste de pH

Paso a paso

Preparar la fase acuosa sin grumos 1 Ambiente

Preparar la fase acuosa sin grumos

Empieza con el vaso de mezcla, la espátula y el envase final limpios y desinfectados. En fórmulas con agua no conviene improvisar: pesa todo antes de empezar y trabaja con calma.

Si la fórmula lleva goma xantana, mézclala primero con la glicerina o con los humectantes. Así la goma se moja de forma uniforme y será mucho más difícil que aparezcan grumos.

Añade el agua poco a poco, en varias veces, mezclando suave después de cada adición. Si ves pequeños grumos, no batas fuerte: deja reposar unos minutos y vuelve a remover hasta que la base se vea uniforme.

Añadir los tensioactivos con suavidad 2 Ambiente

Añadir los tensioactivos con suavidad

Cuando la fase acuosa esté uniforme, incorpora el Disodium Cocoamphodiacetate despacio. Hazlo con movimientos lentos, como envolviendo la mezcla, para no llenar el producto de espuma.

Añade después el resto de tensioactivos de uno en uno. Espera a que cada ingrediente quede bien repartido antes de incorporar el siguiente; así controlarás mejor la textura y evitarás zonas concentradas.

En geles y jabones líquidos, la espuma durante la fabricación engaña mucho. Mezcla despacio y deja que el producto repose antes de decidir si está demasiado líquido.

Conservar y ajustar el pH 3 Ambiente

Conservar y ajustar el pH

Añade el conservante cuando la mezcla esté homogénea y remueve durante al menos un minuto con movimientos lentos. El conservante tiene que repartirse por toda la fórmula, no quedarse en una zona.

Mide el pH y compáralo con el rango objetivo de esta receta: 5,2 - 6,0. Si está alto, ajusta con solución de ácido cítrico al 20% gota a gota.

Después de cada gota, mezcla y vuelve a medir. El pH no siempre cambia de forma inmediata, así que es mejor avanzar despacio que pasarse y tener que corregir en sentido contrario.

Reposar, revisar y envasar Final

Reposar, revisar y envasar

Tapa el vaso y deja reposar la fórmula 24 horas. Este reposo ayuda a que baje la espuma, termine de hidratar la goma y puedas valorar la viscosidad real.

Al día siguiente revisa olor, color, separación, grumos, transparencia u opalescencia y textura. Si algo cambia de forma rara, no envases todavía: primero hay que entender qué ha pasado.

Si todo está correcto, envasa en un recipiente limpio y etiqueta con nombre, fecha, pH final y cualquier observación útil para repetir o mejorar la fórmula.

Conservación, duración y validación

  • Trabaja con utensilios limpios y desinfectados. Evita batir los tensioactivos para no generar espuma excesiva durante la fabricación.
  • Mide siempre el pH final antes de dar la fórmula por terminada. No uses la receta en niños, mucosas o zona ocular salvo validación específica.