Gel de ducha para piel delicada con Decyl Glucoside

Gel de ducha para piel delicada con Decyl Glucoside

Propuesta sin perfume, con Decyl Glucoside como tensioactivo principal de perfil suave.

Objetivo de la fórmula. Gel de ducha para piel delicada en el que Decyl Glucoside es el tensioactivo protagonista. La fórmula busca una limpieza eficaz pero moderada, con una espuma suave y una sensación final confortable.

Por qué se han elegido estos ingredientes.

  • Decyl Glucoside se elige como base no iónica por su buen equilibrio entre detergencia, espuma y tolerancia en productos de aclarado.
  • La Betaína de Coco actúa como co-tensioactivo para mejorar espuma y suavizar la percepción del sistema.
  • La glicerina aporta humectación y reduce la sensación de tirantez tras la ducha.
  • La goma xantana ayuda a obtener una textura gel controlable y fácil de replicar.
  • El ajuste de pH es importante para situar la fórmula en un rango cosmético cómodo para la piel.

A quién va dirigida. Pieles normales a delicadas que buscan un gel de ducha sencillo, sin una carga alta de perfume o activos complejos.

Nivel de ejecución. Nivel sencillo: es una fórmula adecuada para aprender a construir un sistema tensioactivo líquido con glucósidos, siempre midiendo pH y evitando batidos intensos.

Validación necesaria. Validar pH, viscosidad tras reposo, espuma, aclarado, compatibilidad del conservante y tolerancia. La fórmula propuesta es un punto de partida, no una fórmula comercial validada.

Fórmula base

Producto % Cantidad Función
Fase acuosa gelificada
Agua destilada o desionizada 67,85 678,5 g vehículo
Glicerina líquida vegetal 3 30 g humectante
Goma Xantana Transparente 0,35 3,5 g gelificante
Tensioactivos
Decyl Glucoside 14 140 g tensioactivo no iónico
Coco Glucoside 8 80 g tensioactivo no iónico
Betaína de Coco 6 60 g co-tensioactivo anfótero
Conservación y ajuste de pH
Geogard 221 / Cosgard 0,8 8 g conservante
Ácido cítrico en solución al 20% ajuste de pH

Paso a paso

Preparar la fase acuosa sin grumos 1 Ambiente

Preparar la fase acuosa sin grumos

Empieza con el vaso de mezcla, la espátula y el envase final limpios y desinfectados. En fórmulas con agua no conviene improvisar: pesa todo antes de empezar y trabaja con calma.

Si la fórmula lleva goma xantana, mézclala primero con la glicerina o con los humectantes. Así la goma se moja de forma uniforme y será mucho más difícil que aparezcan grumos.

Añade el agua poco a poco, en varias veces, mezclando suave después de cada adición. Si ves pequeños grumos, no batas fuerte: deja reposar unos minutos y vuelve a remover hasta que la base se vea uniforme.

Añadir los tensioactivos con suavidad 2 Ambiente

Añadir los tensioactivos con suavidad

Cuando la fase acuosa esté uniforme, incorpora el Decyl Glucoside despacio. Hazlo con movimientos lentos, como envolviendo la mezcla, para no llenar el producto de espuma.

Añade después el resto de tensioactivos de uno en uno. Espera a que cada ingrediente quede bien repartido antes de incorporar el siguiente; así controlarás mejor la textura y evitarás zonas concentradas.

En geles y jabones líquidos, la espuma durante la fabricación engaña mucho. Mezcla despacio y deja que el producto repose antes de decidir si está demasiado líquido.

Conservar y ajustar el pH 3 Ambiente

Conservar y ajustar el pH

Añade el conservante cuando la mezcla esté homogénea y remueve durante al menos un minuto con movimientos lentos. El conservante tiene que repartirse por toda la fórmula, no quedarse en una zona.

Mide el pH y compáralo con el rango objetivo de esta receta: 5,2 - 5,8. Si está alto, ajusta con solución de ácido cítrico al 20% gota a gota.

Después de cada gota, mezcla y vuelve a medir. El pH no siempre cambia de forma inmediata, así que es mejor avanzar despacio que pasarse y tener que corregir en sentido contrario.

Reposar, revisar y envasar Final

Reposar, revisar y envasar

Tapa el vaso y deja reposar la fórmula 24 horas. Este reposo ayuda a que baje la espuma, termine de hidratar la goma y puedas valorar la viscosidad real.

Al día siguiente revisa olor, color, separación, grumos, transparencia u opalescencia y textura. Si algo cambia de forma rara, no envases todavía: primero hay que entender qué ha pasado.

Si todo está correcto, envasa en un recipiente limpio y etiqueta con nombre, fecha, pH final y cualquier observación útil para repetir o mejorar la fórmula.

Conservación, duración y validación

  • Trabaja con utensilios limpios y desinfectados. Evita batir los tensioactivos para no generar espuma excesiva durante la fabricación.
  • Mide siempre el pH final antes de dar la fórmula por terminada. No uses la receta en niños, mucosas o zona ocular salvo validación específica.