Glosario de formulación cosmética casera

Glosario de formulación cosmética casera

Un diccionario sencillo para entender recetas, fichas técnicas y etiquetas sin perderse. Las definiciones están pensadas para formular mejor en casa, no para sustituir documentación técnica profesional.

Fases y tipos de fórmula

Fase acuosa: parte de la fórmula formada por agua o ingredientes que se mezclan con agua, como hidrolatos, aloe, glicerina, algunos extractos o activos hidrosolubles.

Fase oleosa: parte formada por aceites, mantecas, ceras, ésteres, escualano, emolientes liposolubles y activos que se disuelven en aceite.

Fase final: fase que se añade al final, normalmente cuando la fórmula está más fría. Suele incluir conservantes, perfumes, aceites esenciales o activos sensibles al calor.

Fórmula anhidra: fórmula sin agua. Ejemplos: aceite facial, bálsamo, manteca corporal o perfume oleoso. Tiene menor riesgo microbiológico si no entra agua, pero puede oxidarse.

Emulsión: mezcla estable de agua y aceite con ayuda de un emulsionante. Una crema o leche corporal suele ser una emulsión.

Gel: fórmula con textura más espesa gracias a un gelificante, como goma xantana, carbómero, alginato u otros polímeros.

Bifásico: producto con dos capas visibles, normalmente una acuosa y otra oleosa. Se agita antes de usar y no busca quedar emulsionado de forma permanente.

Medidas, dosis y control

Porcentaje (%): forma más clara de expresar una fórmula. Si una receta lleva 3% de un ingrediente en 100 g, son 3 g. En 1000 g, son 30 g.

c.n. o cantidad necesaria: se añade solo lo necesario para conseguir un objetivo, por ejemplo ajustar pH o completar una fórmula hasta el 100%.

pH: medida de acidez o alcalinidad. En cosmética afecta a tolerancia, estabilidad y eficacia de algunos conservantes o activos.

Rango de pH: intervalo en el que conviene mantener una fórmula. No todos los conservantes, activos o tensioactivos trabajan bien en cualquier pH.

Materia activa: parte realmente activa de una materia prima. En tensioactivos es clave: dos productos pueden parecer parecidos, pero tener distinta concentración real.

Dosis recomendada: intervalo habitual de uso de un ingrediente. No significa que haya que usar siempre la dosis máxima.

Viscosidad: resistencia a fluir. Un producto puede ser líquido, gel fluido, crema ligera o muy espeso según su viscosidad.

Solubilidad

Hidrosoluble: se disuelve en agua o en una fase acuosa. Suele añadirse en la fase acuosa o final acuosa.

Liposoluble: se disuelve en aceite o en una fase oleosa. Suele añadirse en aceites, emulsiones por la fase oleosa o fase final oleosa.

Dispersable: no se disuelve por completo, pero puede repartirse en la fórmula con agitación. Puede necesitar suspensión, gelificación o mezcla constante.

Solubilizante: ingrediente que ayuda a incorporar pequeñas cantidades de sustancias lipofílicas, como perfume o aceite esencial, en una fórmula acuosa.

Funciones de ingredientes

Humectante: ayuda a retener agua o mejorar la sensación de hidratación. Ejemplos habituales: glicerina, propanediol, pantenol.

Emoliente: aporta suavidad, deslizamiento y confort. Ejemplos: aceites vegetales, ésteres, escualano, coco-caprylate/caprate.

Oclusivo: forma una película que reduce la pérdida de agua. Puede ser útil en bálsamos, pomadas o cremas muy protectoras.

Activo cosmético: ingrediente usado por un beneficio cosmético concreto, como mejorar hidratación, luminosidad, aspecto de firmeza o confort.

Conservante: ingrediente que ayuda a proteger una fórmula frente al crecimiento microbiano. Es especialmente importante en fórmulas con agua.

Antioxidante: ayuda a retrasar la oxidación de aceites o ingredientes sensibles. No sustituye a un conservante antimicrobiano.

Quelante: ingrediente que ayuda a secuestrar metales presentes en el agua o materias primas. Puede mejorar estabilidad y apoyo conservante.

Tensioactivos y limpieza

Tensioactivo: ingrediente que ayuda a limpiar, formar espuma, dispersar grasa o mezclar fases que normalmente no se mezclarían.

Tensioactivo aniónico: suele aportar limpieza y espuma. Puede ser más o menos suave según su estructura y la fórmula completa.

Tensioactivo no iónico: suele tener buena compatibilidad y perfil suave. Algunos se usan como limpiadores, co-tensioactivos o solubilizantes.

Tensioactivo anfótero: puede ayudar a suavizar el sistema tensioactivo y mejorar espuma o tolerancia. La betaína de coco es un ejemplo común.

Tensioactivo catiónico: tiene carga positiva. Se usa más en acondicionadores capilares que en geles de ducha. No siempre es compatible con aniónicos.

Tensioactivo primario: principal responsable de la limpieza en una fórmula.

Co-tensioactivo: acompaña al principal para mejorar espuma, viscosidad, suavidad, aclarado o estabilidad.

Materia activa total: suma orientativa de la parte activa de los tensioactivos de una fórmula. Es importante para comparar suavidad y detergencia real.

Emulsiones, estabilidad y textura

Emulsionante: ingrediente que permite unir agua y aceite en una emulsión estable.

Co-emulsionante: ingrediente que ayuda al emulsionante principal, normalmente mejorando textura, cuerpo o estabilidad.

HLB: valor orientativo que ayuda a elegir emulsionantes según la fase oleosa. Es útil, pero no sustituye pruebas de estabilidad.

Estabilidad: capacidad de una fórmula para mantenerse aceptable con el tiempo: sin separarse, sin cambiar olor/color de forma extraña y conservando textura y seguridad.

Sinéresis: pérdida o salida de líquido en un gel o emulsión. Puede indicar falta de estabilidad, exceso de electrolitos o gelificación insuficiente.

Opalescente: aspecto ligeramente lechoso o nacarado. No siempre es un problema; depende de la fórmula esperada.

Seguridad, documentación y uso

BPF o buenas prácticas de fabricación: conjunto de hábitos para fabricar de forma ordenada, limpia y reproducible, reduciendo errores y contaminación.

Lote casero: número o código que permite saber cuándo se hizo una fórmula y con qué ingredientes. Puede ser tan simple como fecha y versión.

Trazabilidad: capacidad de saber qué materias primas, cantidades y cambios se usaron en una preparación.

PAO: periodo después de apertura. Indica cuánto tiempo puede usarse un cosmético tras abrirlo, si se conserva y usa correctamente.

Challenge test: ensayo profesional para comprobar la eficacia del sistema conservante frente a microorganismos. No se sustituye mirando, oliendo o guardando la crema unos días.

Patch test casero: prueba de tolerancia orientativa en una zona pequeña. Puede detectar molestias evidentes, pero no demuestra seguridad completa ni sustituye evaluación profesional.

IFRA: referencia usada para valorar límites de uso de fragancias y aceites esenciales según categorías. Es especialmente importante en productos perfumados.

Alérgenos cosméticos: sustancias que deben declararse en determinadas condiciones según normativa aplicable. Que un aceite esencial tenga alérgenos declarables no significa que no sea puro.

Consejo práctico: cuando una receta use un término que no entiendas, no lo saltes. Muchas veces ese término explica cómo evitar el fallo principal de la fórmula.

Volver a la guía básica de seguridad y buenas prácticas

Glosario divulgativo. Para fabricación comercial deben revisarse fichas técnicas, hojas de seguridad, normativa aplicable, evaluación de seguridad y ensayos necesarios.